Metformina y COVID-19.

METFORMINA Y COVID-19

Es poco conocido que la metformina se introdujo originalmente como un medicamento para el tratamiento de la influenza y la disminución de la glucosa fue solo un efecto adverso.

Debido a los efectos pleitrópicos de la metformina y su amplio espectro de utilidad en la medicina actual ha llevado a los científicos a considerarla como la aspirina del siglo XXI

La metformina promueve la actividad de la cinasa activada por monofosfato de adenina (AMPK) en los hepatocitos al favorecer su fosforilación. Derivado de este proceso, la metformina tiene efectos favorables en el metabolismo de la glucosa y de los lípidos.

El virus SARS-CoV-2 ingresa al organismo a través de la interacción entre las proteínas de pico (S1) y la región N- terminal del receptor de la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2). Se ha mencionado que esta enzima ocasiona lesión pulmonar aguda al propiciar la aotofagia. Una vez que el virus ingresa a la célula disminuye los receptores de ACE2, lo que a su vez ocasiona un desequilibrio en el sistema renina-angiotensina-aldosterona, dando como resultado efectos proinflamatorios y profibróticos. Esta situación aumenta las complicaciones cardiopulmonares letales.

La metformina, a través de la activación del AMPK, provoca la fosforilación de la ACE2 y se podría considerar que la adición de un grupo fosfato provoca cambios estructurales y funcionales en el receptor de la ACE2, lo cual disminuye la unión con el virus SARS-CoV-2. Por consiguiente, la metformina no solo prevendría la entrada del virus a ls células, sino que también evitaría las secuelas negativas al activar el receptor ACE2 a través de la señalización de la vía AMPK.

Por otra parte, un metaanálisis realizado en China demostró que la diabetes es un importante factor de riesgo para la severidad de la enfermedad. Otras investigaciones han postulado que el virus ocasiona daños en las células beta del páncreas lo que provoca diabetes mellitus transitoria. Por lo tanto, el óptimo control de la DMT2, tanto en los casos crónicos como en los transitorios podría ayudar en el tratamiento de la COVID-19.

Considerando los efectos pleitrópicos de la metformina y su posible papel en el combate de la hepatitis C y B, así como en el virus de la inmunodeficiencia humana adquirida a través del aumento de la sensibilidad de la insulina, la metformina podría ser una pieza que modifique el tratamiento de la pandemia.